Páginas Heroicas

Páginas Heroicas de la guerra del salitre 1879. Foro de debates dedicado al tema de la guerra entre Chile, Perú y Bolivia; y otro temas relacionados....
 
ÍndiceÍndice  CalendarioCalendario  FAQFAQ  BuscarBuscar  MiembrosMiembros  RegistrarseRegistrarse  Conectarse  

Comparte | 
 

 Combate de La Oroya, 03 de julio de 1882

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo 
AutorMensaje
Jonatan Saona
Cabo
avatar

Mensajes : 400
Fecha de inscripción : 29/06/2014
Localización : Perú

MensajeTema: Combate de La Oroya, 03 de julio de 1882   Vie Jul 03, 2015 12:38 am

Combate de La Oroya, 03 de julio de 1882 (Campaña de La Breña)


Combate del puente La Oroya

La columna de Tafur debía avanzar hacia el oeste, pasar por Chongos y Chupaca, caer sobre La Oroya, atacar a la guarnición chilena y cortar el puente del mismo nombre para impedirle el escape hacia Lima o la llegada de refuerzos, víveres y municiones.

Un factor principal para el éxito de este plan era la sorpresa, pero lamentablemente en La Oroya los sucesos se precipitaron, impidiendo el buen éxito. Espías delataron al enemigo la proximidad de la división Tafur, así que ya estaban preparados los chilenos, y habian llamado refuerzos

M. Tafur tenía a los montoneros de Casapalca y unos 70 soldados, mientras los chilenos que custodiaban el puente eran unos 50 hombres del batallón "Pisagua" 3º de Línea y unos Carabineros de Yungay, todos ellos mandados por el teniente don Francisco Meyer.

El 3 de julio, Una vez que las tropas se encontraron frente a frente, se inicia el combate. Luego de unas horas, el combate pierde fuerza. Las montoneras casi logran cortar el puente, pero son obligados a retroceder sin cumplir su objetivo por un grupo de infantes del 3º de Línea dirigidos por el Cabo Juan Rivas. Las tropas chilenas ensayan unas cargas a la bayoneta para desalojar a las montoneras en las alturas, logrando que éstas se replegaran

El Teniente Francisco Meyer del 3º de Línea, se defendió con sus fuerzas para mantener libre el paso por el puente de la Oroya.

Un párrafo del parte que remite el Teniente Coronel Manuel Barahona, nos da una idea de la acción: "(...) el Teniente Meyer, con su arrojo, sangre fría y acertadas disposiciones, rechazó y derrotó con un puñado de hombres a 300 que trataron de sorprenderlo, a media noche, contando con todas las ventajas de un bien estudiado ataque. Al teniente Meyer se le debe exclusivamente la conservación del importante puente que es la llave de nuestras comunicaciones con nuestro ejército".

El resultado de estos combates fueron 16 peruanos muertos, y no pudieron cortar el puente pues la guarnición fue reforzada desde Cerro de Pasco

Ese mismo día sale de Tarma un destacamento de 30 hombres de Carabineros de Yungay al mando del teniente don Tristan Stephan en combinación con otro pelotón de infantería de 60 hombres a cargo del capitán Severo Amengual. La caballería persiguió a estos montoneros y cruzó un río precipitandose sobre ellos matando 50 o 60 hombres y tomando 48 prisioneros.

Todos los prisioneros fueron fusilados, porque según palabras de Stephan, "creí conveniente no distraer tropa custodiando a los prisioneros pues era muy poco el número de tropa de que disponía ... todos estos motivos me obligaron a fusilarlos."

Lo que realmente ocurrió alli fue una masacre de indios, la cual fue hasta repudiada por el historiador chileno Gonzalo Bulnes, quien dice: “esta acción de valor esclarecido fue manchada con actos de crueldad, que la historia no puede justificar”

Estamos en inicios de julio de 1882.
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
Jonatan Saona
Cabo
avatar

Mensajes : 400
Fecha de inscripción : 29/06/2014
Localización : Perú

MensajeTema: Re: Combate de La Oroya, 03 de julio de 1882   Vie Jul 03, 2015 12:40 am

Parte de Francisco Meyer sobre el combate de La Oroya

Oroya, Julio 3 de 1882.
Señor:

Como a las 11 del día de ayer, tuve noticia por un paisano de existir una montonera, compuesta aproximativamente como de 400 hombres. Tres horas mas tarde dicho dato me fué confirmado por el señor inspector municipal de este pueblo, quien me dijo que la montonera estaba en Huari, distante de aquí cuatro leguas. Poco después supe que llegaban al vecino pueblo de Huanacancha i que sus intenciones eran de sorprender a la guarnición de mi accidental mando. Con esta noticia redoblé la vtjilancia, poniendo nuevas avanzadas que dominaran todos los caminos para evitar una sorpresa, i saqué el resto de mi tropa, la cual coloqué: la mitad en un pequeño corral i el resto detrás de unas pircas para protejer mi retaguardia i el puente. La caballería que tenia esta guarnición la coloqué detrás de una casa que hai en el camino de Chicla, de manera que no recibiera el fuego del enemigo ántes de utilizar sus servicios. 

Momentos ántes de la 1.30 A.M., avisté al enemigo que venia a atacarme, desplegado en guerrilla, por el camino de Sacaraojo. Habiéndole dado el “quién vive” de ordenanza i no siendo contestado, ordené se rompiera el fuego, que fué contestado en el acto por el enemigo que ya tenia formada una estensa línea de combate. Momentos después ordené hacer fuego en avance, haciendo que parte de mi tropa cargara a la bayoneta, con lo cual conseguí, después de un rudo ataque que duró cerca de una hora, dispersar al enemigo por el frente. El cabo 1.° Jesús Vargas, del Batallon Pisagua 3.° de Línea, con 12 soldados, los persiguió hasta cerca de Huanacancha. Con el resto de mi tropa i satisfecho del buen resultado de la defensa, me volví hácia el cuartel, cuando noté que ardían las piezas que servían de depósitos de pasto i pesebres; hice apresurar la marcha, i al llegar a inmediaciones de dicho sitio, me encontré con nuevas fuerzas enemigas que se habían descolgado por los caminos de Huanchan i Campan, desalojando momentáneamente las fuerzas que ahí había colocado. Se apoderaron por un rato de las casas que ocupan el cuartel i comandancia, no pudiendo lograr cortar el puente, por haber sido valerosamente defendido por el cabo 1.° del Batallón Pisagua 3.° de Línea Juan Rivas, a quien había confiado dicho puesto. Al llegar con mi tropa, pude batir con ventaja al enemigo, desalojándolo de las posiciones que había tomado i salvar el puente, que estuvo seriamente comprometido.

Tengo el sentimiento de dar cuenta a V.S. de haber sido heridos de bala los soldados: Evaristo Muñoz i Juan de Dios Fonseca; el primero del Rejimiento de Carabineros de Yungay i el segundo del 3.° de Línea. El caballo del primero murió a consecuencia del mismo balazo. El comportamiento de la tropa no ha dejado que desear, por lo cual me hago un deber en recomendarla a V.S., haciéndolo mui en especial del sarjento 2.° Ricardo Gallegos, cabos 1.° Juan Rivas i Jesús Vargas i tambor Pedro Escudero del 3.° de Línea; cabo 2.° Eulojio González i soldado Evaristo Muñoz de Carabineros.

El enemigo dejó 16 de los suyos en el campo, i por varios regueros de sangre, que llegan hasta cerca de Huanacancha, parece que llevan muchos heridos. Se ha tomado al enemigo seis armas de fuego de distintos sistemas i varias lanzas. Municiones se han encontrado muchas en el campo. A mas del pesebre-depósito de pasto, incendió el enemigo una bodega que contenía lanas.

Por un prisionero tomado, se tiene noticias que el cuartel jeneral de la montonera está en Casapalca i que ésta asciende a mas de 500 hombres regularmente armados, al mando de un señor Tafur, siendo comandadas las fuerzas que me atacaron por su segundo, un señor Toledo.

Lo que tengo el honor de comunicar a V, S. para los fines del caso.

Dios guarde a V. S.
Francisco G. Meyer.

Al señor Jefe político i militar de la plaza de Tarma.
****************
Fotografía: Oficial chileno no identificado del 3° de línea, foto posterior a la guerra, pertenece a la colección de Christian Arce.

[Tienes que estar registrado y conectado para ver esa imagen]
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
Jonatan Saona
Cabo
avatar

Mensajes : 400
Fecha de inscripción : 29/06/2014
Localización : Perú

MensajeTema: Re: Combate de La Oroya, 03 de julio de 1882   Vie Jul 03, 2015 12:43 am

Parte de Severo Amengual sobre el combate de La Oroya

Guarnición de La Oroya.
Oroya, Julio 6 de 1882,

Señor:
En cumplimiento de la orden de V.S. para que diéramos una sorpresa a los montoneros acantonados como a seis leguas de este punto, determiné, con anuencia de V.S., que el teniente Stephan, tomando el camino de Jauja para atacarlos por la espalda, al mismo tiempo que yo, con 60 infantes, debía atacarlos de frente.

Para el efecto, salió el teniente el 2 del presente con 30 jinetes, saliendo la infantería de Tarma, como V.S. tiene conocimiento, a las 9 A.M. del día 3. Llegamos a la Oroya a las 6 P.M., i como la noche era escesivamente oscura, me fué imposible salir hasta las 12 P.M., momentos en que salió la luna. Llegué a Huari a las 8 de la mañana siguiente, dándole un pequeño descanso a la tropa.

Cuando íbamos a salir en dirección a Casapalca, divisamos en las alturas algunos grupos de individuos que, haciéndonos algunos disparos i lanzándonos galgas, se iban retirando con dirección a ese punto; en el acto envié a dos sarjentos para que, con 20 hombres cada uno, tomasen la altura i los persiguieran, pues no llevaban caballería, El teniente Meyer dirijió la persecución, pero fué imposible darles alcance, en atención a llevarles mucha ventaja i encontrarse en la cumbre. Volvió la tropa a Huari, como a las 2 P.M., hora en que iba a emprender la marcha sobre Casapalca, esperando encontrar al teniente Stephan en el camino.

Al emprender la marcha divisé que por una quebrada venían grupos de jinetes, i mandándolos reconocer, supe que era el teniente Stephan con sus Carabineros, i tuve el sentimiento de ver que la mayor parte de los soldados traían sus caballos de tiro por estar completamente estenuados. El estar la caballería completamente inútil i tener solo 100 tiros por soldado de infantería, creí conveniente dirijirme a la Oroya, donde llegué el 5 al amanecer. Temiendo un nuevo ataque al Oroya, dejé en este punto 60 infantes i 20 jinetes, los primeros con 150 tiros cada uno, i los segundos sin ninguno.

Acompaño a V. S. el parte detallado de la espedicion del teniente Stephan,

Lo que tengo el honor de poner en conocimiento de V. S.
Severo Amengual.

Al señor Jefe de las fuerzas en Tarma.
*******************

[Tienes que estar registrado y conectado para ver esa imagen]
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
Jonatan Saona
Cabo
avatar

Mensajes : 400
Fecha de inscripción : 29/06/2014
Localización : Perú

MensajeTema: Re: Combate de La Oroya, 03 de julio de 1882   Vie Jul 03, 2015 12:45 am

Parte oficial del Teniente Stephan sobre el combate de La Oroya

Tarma, Julio 8 de 1882.

Señor:

En cumplimiento de lo ordenado por V.S. salí de Tarma, al mando de 30 hombres del Rejimiento Carabineros de Yungay, el dia 2 del presente, a las 12 P.M., con el objeto de batir a los montoneros que se decia existían entre el camino de Tarma a Jauja, i desde ahí dirijirme hasta quedar a retaguardia de las alturas de Casapalca, donde debia esperar el ataque por el frente, por la fuerza del mayor Amengual, teniendo yo que cortarles la retirada i atacar por retaguardia a la montonera que existia en ese punto.


Como a las 4 A.M. llegué al lugar denominado Pocas Casas, donde tenia conocimiento existían montoneros, encontrando todo tranquilo; de este lugar seguí la marcha a Quisoarcancha, en seguida me dirijí a Cancallo i Chiobamba, en este último punto encontré una montonera, la cual, a los pocos tiros, emprendió la fuga a Yuclapampa, persiguiéndola hasta el citado lugar, donde debia encontrar un puente para pasar el rio de la Oroya; pero al llegar a él me encontré con que lo habían cortado los montoneros, encontrándose éstos al otro lado del rio en número de 160 mas o menos, los cuales, al divisarnos, rompieron los fuegos sobre mi tropa inmediatamente, sin moverse del lugar donde se encontraban, pues no se imajinaban que podríamos pasar el rio.

Encontrándome yo en situacion de no poder escapar si pasaba mi tropa un poco mas adelante por el rio, me resolví a pasarlo un poco mas arriba, pues el cerro a retaguardia es mui parado i por el frente teníamos el rio, que logramos pasarlo a nado con buen éxito, sin ninguna desgracia que lamentar. Viendo esto los montoneros, trataron de escapar por el frente; pero ya no tenían tiempo. Una vez al otro lado, mandé a la carga, la cual fue brillante, pues en este encuentro quedaron mas de 60 muertos en el campo i 48 prisioneros; en mi tropa no tuve ninguna baja.

En seguida me dirijí con los prisioneros por la quebrada hácia Casapalca para cumplir con la órden de V. S. Al poco rato, serian las 6 P.M., fui nuevamente atacado por todas las alturas, no solo haciéndonos fuego, sino también lanzándonos galgas; viendo esto yo i teniendo que atacar al enemigo, creí conveniente no distraer tropa custodiando los prisioneros, pues como V.S. sabe, era mui poco el número de tropa de que disponía, i a mas, los citados prisioneros, viendo que era atacado, pensaron fugarse. Todos estos motivos me obligaron a fusilarlos; en seguida me fui faldeando el cerro hasta tomar una altura; el ataque del enemigo duró toda la noche, pero por felicidad ésta era mui oscura, por lo que no pudieron hacerme ninguna baja; debo prevenir que a las 12 P. M. bajé al pié de Casapalca con el objeto de esperar el ataque de la infantería al mando del mayor Amengual. 

Como éste no llegase, intenté atacar el pueblo, pero ántes de llegar logré tomar, en un rincón del cerro, una avanzada de los montoneros, compuesta de 12 hombres; por ésta tuve noticia que en las alturas del pueblo i en los dos cerros que dominan a éste, se encontraban las fuerzas del coronel Tafur, compuestas de mas de 500 montoneros, de éstos, mas de 300 armados con rifles Peabody i que estaban bien atrincherados i listos para esperar el ataque. Esta noticia, la falta de municiones i el cansancio de la caballada, me hicieron desistir de él, tomando nuevamente las alturas. 
Al amanecer, me dirijí nuevamente a Casapalca a cerciorarme de las noticias que me habian dado los prisioneros i esperar la llegada de la infantería. Inmediatamente los monteros me rodearon por todas partes, rompiendo todos en jeneral los fuegos sobre mi tropa; yo hice hacer fuego a un punto determinado para abrirme paso, no lográndolo por el grueso número de que ellos eran, agotando por completo todas las municiones, no quedándome otro recurso que romper a sable, lo cual logré con felicidad, pues no tuve ninguna baja. Una vez fuera de peligro i estando la caballada completamente estenuada i como no llegaba la infantería, creí conveniente retirarme por las alturas hasta Huari, llegando a ese punto casi todos los soldados a pié con sus caballos de tiro, pues ya no podian dar paso. En este último punto encontré al mayor Amengual que se dirijia hacia Casapalca con la infantería, i con la noticia que yo le di i viendo él la caballada en el estado en que se encontraba, me ordenó que volviese con él a la Oroya, llegando a ese lugar a las 10 P.M.

Como V. S. ve, esta espedicion ha sido una série de encuentros, pero todos con felicidad, pues no he tenido ni una sola baja, i del enemigo pasarán de 120 los muertos. Armas no pude tomarles, pues no me dieron tiempo los diversos ataques.

Los prisioneros a quienes tomé declaración, dijeron que todos los pueblos del interior se hallaban sublevados, i que el Jeneral Cáceres habia mandado 300 rifles Peabody, con el comandante Toledo, para un batallón que está al mando del coronel Tafur, i que tenian su buena banda de música; que los montoneros que habían en Casapalca pasan de 600; que el objeto de esta fuerza era cortar a todo trance el puente de la Oroya; que cuanto pasaba en Huancayo, Tarma i Jauja lo sabian inmediatamente; que en Jauja el que les mandaba las noticias de las fuerzas chilenas i el que los animaba para que nos atacara era un cura que habia ahí.

Creo un deber de justicia elevar a la consideración de V. S. el bizarro comportamiento del sarjento 2.° Juan Orrego, cabo 1.° Manuel Espinosa, mariscal José Antonio Vivanco i soldados Serapio Diaz i Juan Bautista Zúñiga, todos de Carabineros de Yungay, los cuales merecen una especial distinción, pues les ha tocado en suerte sobresalir de los demas én bravura i arrojo; la demas tropa cumplió como siempre con su deber.

Lo que tengo el honor de poner en su conocimiento.

Dios guarde a V. S.
Tristán Stephan.

Al señor Jefe político i militar de la plaza de Tarma.
[Tienes que estar registrado y conectado para ver esa imagen]
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
Contenido patrocinado




MensajeTema: Re: Combate de La Oroya, 03 de julio de 1882   

Volver arriba Ir abajo
 
Combate de La Oroya, 03 de julio de 1882
Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba 
Página 1 de 1.
 Temas similares
-
» PARA TOMARLO CON 20 PINZAS: El Gobierno preguntó a EE.UU. si le vende aviones de combate F 16 (Clarín)
» Locura por el Combate
» EL FARO DEL FIN DEL MUNDO, de Julio Verne
» Julio Verne
» JULIO VERNE

Permisos de este foro:No puedes responder a temas en este foro.
Páginas Heroicas :: Campañas de la guerra :: Campaña de la Breña-
Cambiar a: